Política

Promoción de Polos Tecnológicos Universitarios

En la Argentina ha habido numerosas políticas públicas, leyes, proyectos privados, institutos, agencias y proyectos educativos destinados a optimizar el vínculo entre universidades y empresas. Para la mayoría de los casos, el principal problema ha sido el de cómo involucrar a las empresas en un rol activo. Esta vinculación es determinante para el desarrollo de la producción en la Argentina, debido al rol que cumplen el conocimiento, la innovación y la formación de recursos humanos en ese proceso.

Sumar a las universidades a ese proceso es clave para lograr un mayor desarrollo de la productividad en las distintas regiones del país. A su vez, que el Estado colabore en la vinculación universidades-empresas contribuye a que las universidades puedan focalizar investigación y educación en la resolución de los problemas sociales de sus medios, en este caso, relativos al sector productivo. A su vez, este proceso puede aumentar las posibilidades de financiamiento privado para las universidades.

Es por eso que resulta importante la creación de Polos Tecnológicos Universitarios un espacio de vinculación entre Estado, universidades y sector privado. Para que se puedan concretar tareas de asistencia técnica, capacitación, informes, estudios de factibilidad, eventos y múltiples acciones que pueden resultar de este tipo de alianzas.

La clave del polo tecnológico como espacio de vinculación y articulación reside en que el espacio cuente con dos funciones fundamentales concretas. En primer lugar, la de constituir un centro de capacitación de temáticas relacionadas con tecnologías demandadas tanto por firmas del área como del sector privado en general. En segundo lugar, construir un espacio que provea infraestructura y un paraguas institucional para la provisión de servicios tecnológicos tanto para grandes firmas como para PyMEs.

La propuesta de los Polos Tecnológicos Universitarios se centra en generar espacios en las Universidades Nacionales con los siguientes objetivos:

  1. Brindar a las empresas tecnológicas un espacio para dar cursos y especializaciones gratuitas o bonificadas, logrando:

    1. capacitar al personal que necesitan;

    2. logar financiación desde los fondos de responsabilidad social empresaria de grandes firmas;

    3. articular capacitaciones entre las firmas de la economía real y las firmas tecnológicas.

  2. Otorgar a los estudiantes un espacio de capacitación, inserción laboral y emprendedorismo

  3. Otorgar a la universidad un espacio de desarrollo tecnológico y vinculación:

    1. la Universidad puede desarrollar proyectos de consultoría y asistencia técnica a las firmas;

    2. se pueden utilizar los recursos para investigación y desarrollo de la propia Universidad.

Función específica I: Capacitación

Las capacitaciones brindadas en los polos tecnológicos se focalizarán en cursos cortos de menos de seis meses en las áreas vinculadas a tecnología que sean demandadas por el sector privado y exista una falta de mano de obra calificada en el mercado local. Los cursos serán brindados por las grandes firmas de tecnología, las certificaciones serán también otorgadas a nombre de estas firmas y deberán poder obtener una rápida acreditación formal de parte del estado para tener validez legal. La modalidad de los cursos será virtual o presencial, dependiendo de la disponibilidad de recursos y la efectividad en relación con los contenidos que se brinden.

El financiamiento provendrá en parte de los fondos destinados a responsabilidad social de las empresas de tecnología (pudiendo efectuar un aporte deducible de ganancias) con el personal y/o los cursos, el resto del sector privado mediante la habilitación de donaciones deducibles de ganancias, el estado nacional y/o provincial subvencionando a las universidades y los alumnos abonando una cuota por los certificados.

De este modo, los estudiantes recibirán capacitación en áreas de alta productividad que son demandadas por el sector privado en su conjunto. Esto tendrá como impacto la promoción del empleo, la mejora salarial, el aumento de la productividad y el desarrollo tecnológico nacional.

Función específica II: Investigación y Desarrollo

Los polos tecnológicos deberán cumplir una función de paraguas institucional para la provisión de servicios tecnológicos para el sector privado. La provisión de servicios de tecnología permitirá abaratar costos para empresas de todo tamaño y que requieran servicios que son capacitados en los polos tecnológicos.

Los polos tecnológicos deberán poder estar habilitados para proveer servicios al sector privado y actuar como intermediarios entre el personal que se encuentra desempeñando funciones en un proyecto de tecnología determinado y las empresas del sector privado que contratan los servicios del polo tecnológico. La intención será poder seguir la misma lógica de los contratos con universidades con los cuales el estado contrata locación de servicios.

Por otro lado, los polos tecnológicos deberán poder ofrecer su infraestructura (espacio físico, computadoras, conexión a internet, etc.) para que cuentapropistas, micro pymes y cooperativas vinculadas a la provisión de servicios tecnológicos puedan desarrollar su actividad. Los polos tecnológicos podrán tener la potestad de cobrar un arancel por el uso de su infraestructura, siempre teniendo en cuenta el desarrollo tecnológico nacional y también pudiendo pedir fondos públicos/privados para solventar los gastos de mantenimiento de infraestructura.

Este proceso será virtuoso tanto para las Universidades como para el resto de la comunidad y el sector empresario. Se mejorarán las capacidades tecnológicas de las PyMEs como así también su vinculación con las grandes firmas. Por otra parte, los estudiantes podrán ver sus proyectos crecer dentro del marco de la Universidad y la articulación con grandes firmas tecnológicas.

Nicolás Pérez Soto
Sobre el autor
Economista de Ideas por el Desarrollo (IxD)

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