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Inteligencia Artificial en la Salud

El mes Mundial de la Salud, en conmemoración a la fundación de la Organización Mundial de la Salud, y dado el protagonismo que esta problemática está teniendo en el ordenamiento mundial, resulta un buen momento para esbozar algunas ideas sobre una herramienta por demás interesante: LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL como herramienta aplicada a la salud.

¿Qué es la IA? Es la combinación de algoritmos planteados con el propósito de crear máquinas que presenten las mismas capacidades que el ser humano, intentando reproducir la manera en que las personas identifican, estructuran y resuelven problemas difíciles.

Nuestra vida cotidiana se encuentra cada vez más atravesada por dispositivos que contienen Inteligencia Artificial y en el ámbito de la salud se aplica cada vez más.

Los sistemas basados en inteligencia artificial pueden realizar tareas y funciones imposibles para las personas, tales como el análisis de miles de datos permitiendo formular predicciones automáticas con rapidez y precisión, o identificar patrones y tendencias en segundos. A su vez, permiten optimizar recursos sanitarios disponibles, automatizando tareas repetitivas y acelerando la interpretación de los datos. 

Los ejemplos más claros son:

  • Análisis de imágenes radiológicas y el diagnóstico de enfermedades.

  • Independencia de personas mayores o con impedimentos físicos a través de la domótica, que permite automatizar tareas cotidianas de los que se ven impedidos de realizar por sí solos.

  • Facilitar procedimientos quirúrgicos a través de la aplicación de sistemas que proporcionan mapas de ruta y navegación. Otra aplicación en este ámbito es la utilización de herramientas robóticas para realizar con mayor precisión tareas automatizadas.

Esta tendencia en crecimiento potencia la posibilidad de cambiar nuestra calidad de vida, simplificando procesos y aumentando la eficiencia en los diagnósticos y tratamientos. Sin duda, la tecnología ha sido a lo largo del tiempo una gran aliada para la medicina, pero el desembarco de la Inteligencia Artificial abre las puertas a un cambio de paradigma en la forma de concebir la salud y dar tratamiento a las patologías.

La virtud más grande que tiene la IA es la capacidad de reducir costos y tiempos y de optimizar recursos, ejes predominantes al momento de la toma de decisiones en la gestión de políticas públicas de salud. Aplicar estas tecnologías implicaría potenciar estos aspectos, habilitando la ampliación de cobertura-prestaciones (públicas y privadas) y la redistribución de recursos hacia la contención de patologías actualmente excluidas de las prioridades sanitarias. Indudablemente, la incorporación de tecnología IA como política de Estado se traduciría en una mayor democratización en el acceso a la salud.

Florencia Maugeri
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Abogada especialista en Derecho Informático. Técnica en Sistemas en construcción. Docente de ABC digital para la tercera edad.

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