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Entrevista con el fiscal Gabriel de Vedia

En una extensa y puntillosa entrevista con el Fiscal Gabriel de Vedia charlamos sobre la relación de la Justicia Federal con los Servicios de Inteligencia, las causas armadas, la Corte Suprema, la reforma judicial feminista y la política judicial del Gobierno Nacional.

¿Qué opinión tiene sobre los jueces Borinsky y Hornos y el fiscal Plee que iban a jugar al paddle a la Quinta de Olivos durante la presidencia de Mauricio Macri?

La Constitución Nacional ordena y establece la función de las judicaturas, es decir de los magistrados y magistradas. Exigencias jurídicas y éticas por excelencia son la imparcialidad y la independencia. Cuando un juez es parcial e infringe la independencia que tenemos que tener con el poder económico, con el poder político y con el poder financiero, ese juez tiene que responder en los ámbitos que correspondan, porque estaría en curso el mal desempeño de sus funciones. Claro que la Constitución nos invita y nos facilita la posibilidad de un diálogo institucional. Puede existir un diálogo institucional, entre poder judicial, poder ejecutivo, ministerio público y poder legislativo, pero el diálogo institucional tiene sus reglas, se da con ciertos cargos y con personas que detentan la titularidad de esos cargos, que son las encargadas del enlace o de interactuar.

Por ejemplo, el Ministerio de Justicia tiene una subsecretaría que se llama de Coordinación y Enlace entre el Poder ejecutivo y el Poder Judicial. Esto significa que si un juez tiene una inquietud que tiene que coordinarla con el Poder Ejecutivo, no tiene que ir a jugar al paddle o al fútbol con el presidente de la nación, tiene que dirigirse al Subsecretario de Enlace, que en la época de Macri era Juan Bautista Mahiques, que hoy es el titular del Ministerio Público en la Ciudad de Buenos Aires. Por lo tanto, es inadmisible, desde el punto de vista jurídico y ético, que un juez o una jueza o un fiscal o una fiscala vaya a reuniones a la residencia de Olivos o a la Casa de gobierno. Si encima le agregamos el marco y el contexto en el cual se realizaban esas reuniones la situación ya se agrava en forma exponencial. Y ese marco es la persecución de dirigentes y dirigentas que no estaban en el esquema de pensamiento de aquellos que estaban en el gobierno en el período 2015-2019.

Lo más grave de todo esto es que acá no estamos hablando de conjeturas, las reuniones existieron, las entradas están acreditadas y rubricada la firma de esas entradas, por lo tanto, se convierten en instrumentos públicos. Quiere decir que, si ellos quisieran demostrar la falsedad de ese instrumento público, le va a costar mucho. Y volviendo al contexto en que se dan estas reuniones, implica que estos jueces iban a recibir órdenes. Porque está demostrado que en cada fecha o en las proximidades de la fecha en que cada uno de estos magistrados entró a la Quinta de Olivos o a la Casa de Gobierno, sucedió algo en una causa que el Poder Ejecutivo de aquél entonces tenía interés.

La responsabilidad que le cabe a estos magistrados es una responsabilidad penal y una responsabilidad en el ejercicio de sus funciones. El contexto entonces era el Lawfare, que en realidad no era una guerra entre dos polos, sino una lisa y llana persecución.

Está instalado que los tribunales federales se han acomodado al gobierno de turno desde el comienzo de la democracia a esta parte, ¿qué opina de esto?, ¿es realmente así?

Esto empezó con la Dictadura, en aquel momento el Poder Judicial era solamente un anexo de quienes usurparon el poder en la Argentina. Cuando viene Alfonsín había que recomponer el poder judicial, pero quedó todo un sector, que obviamente está relacionado con los Servicios de Inteligencia, que tenían prácticas y mentalidad muy parecida a la época de la dictadura. Tiene que ver con una fuerte ideología liberal de los que hacen carrera judicial.

El juez y la jueza resuelven lo que se llama la concreción de derecho, por eso Comodoro Py pudo acumular tanto poder. Y por eso es importante apoyar la reforma que plantea el Gobierno Nacional, que no es una reforma total del Poder Judicial, es una reforma de algunas cuestiones La reforma propone entre otras cosas unificar los juzgados de comodoro Py con los juzgados penal económicos y después crear distintos juzgados federales, fiscalías y defensorías a lo largo de las diversas jurisdicciones provinciales. El concepto es la descentralización del poder que tienen doce jueces que tienen causas muy importantes. Pero esto es solo un espectro de la reforma, yo creo que uno de los aspectos centrales que al ciudadano de a pie le importan, es tener un poder judicial cercano a la ciudadanía. Podrán no elegirlo los ciudadanos, pero tiene que ser representativo del pueblo.

Necesitamos un poder judicial que realmente responda a todas las necesidades del ser humano, no sólo a la necesidad penal, aunque lo penal es la que más vende. La realidad no pasa sólo por lo penal. Porque lo penal aparece cuando una persona comete un delito, y la mayoría de las personas no cometen delitos. En cambio, lo civil, lo comercial, lo laboral aparecen todo el tiempo por el sólo hecho de existir. Entonces necesitamos un Poder Judicial que resuelva todos los conflictos que se dan en la sociedad. En este sentido, Alejandra Gils Carbó fue la primera procuradora general de la nación que no era penalista y fue la procuradora que tuvo una dimensión de la procuración al servicio del pueblo.

Continuando con el tema de la relación de los Servicios de Inteligencia con los Fueros Federales, ¿cuál era el papel que tenía gente como Pepín en ese tipo de relaciones?

Yo, al no ser de Comodoro Py, todo lo que sé o lo que intuyo lo veo más desde afuera, no tengo demasiada información de Comodoro más allá de la que puede tener cualquier persona que esté en el ámbito judicial o político, pero que no tiene muchos contactos con ellos. De hecho, yo tengo contacto con algunos fiscales, pero que no son justamente los más cuestionados. Pero lo que sí puedo decir de todos estos años de decisiones políticas en el armado de causas, es que si vos tenés más juzgados tenés más posibilidad de diluir esa forma de actuar. Por eso hay que apoyar la reforma.

Cierto es que algunos creen que es peor, porque como dicen que es un veneno, pasarías a tener ese veneno en veinticuatro juzgados en vez de en doce. Al margen de cómo sea la composición, no podés permitir más esta falta de calidad al servicio de la justicia que tiene Comodoro Py. Hay que interinar con los carpetazos, las causas deben resolverse en un plazo razonable, no pueden durar eternamente, para usarlas justamente como carpetazos.

Con respecto a cómo operan personas como Pepín, tengo que decir que en los años noventa siempre se hablaba que en el Poder Judicial había algunas personas que operaban. Lo que hizo la gestión de Macri es explicitar eso en un grado pornográfico, porque empezaron a operar para armar causas, para perseguir, cosa que no se había dado nunca de esa manera.

Cuando empezaron su gobierno ya sabíamos, en el ámbito del Ministerio Público, que se iba conformando una mesa, pero por ahí yo no sabía muy bien en un primer momento cuál era el rol de cada uno de ellos. Porque ellos no actuaban de forma muy explícita, lo hacían por abajo. Usaban también los medios de comunicación. De hecho, se está comprobando que Pepín era el coordinador con los medios: salían en la mayoría de los medios notas sobre la misma persona, el mismo día, al mismo horario. Notas iguales, tenían esa coordinación. O esos medios que decían “hoy van a dictar un fallo” u “hoy condenarán”. Eso es una barbaridad, cómo va a saber un periodista o un medio que van a procesar a alguien.

Después con el tiempo ya empezamos a ver el rol de cada uno. Por ejemplo, Bernardo Saravia que era el Procurador del Tesoro, buscaba hablar con jueces y fiscales cuando algo le importaba al gobierno. De hecho, a mí, el procurador del tesoro me llamó cuando se votó la reforma de movilidad jubilatoria, que yo incluso hice un dictamen como fiscal pidiendo al Congreso que levante la sesión y de hecho pasó eso. La ley sale a fin de año del 2017, entonces se estimaba que iban a caer los primeros amparos planteando la inconstitucionalidad en enero. Entonces me llama Sanabria y me plantea que el Presidente estaba muy preocupado por la seguridad social y me pedían a mí que no abriera los amparos contra la reforma y que no diga que esa reforma era inconstitucional. Eso que hizo el procurador del tesoro a un fiscal no corresponde, y es lisa y llanamente inmiscuirse en otros poderes. Entonces cuando nosotros decimos que no queremos operadores en el Poder Judicial, es ni para armar causas ni para que nadie le diga a un juez o un fiscal lo que tiene que hacer,

En el marco de pensar una reforma judicial integral, ¿cómo se hace para que la justicia esté al alcance de lo que se denomina el ciudadano de a pie?

Es uno de los temas centrales que hay que pensar, porque si bien el proyecto tiene aspectos muy positivos, no contiene puntos que tiendan a solucionar el acceso a la justicia. ¿Y cómo se accedería mejor? Con algo parecido a lo que tenemos en el Ministerio Público a través de ATAJO (Agencias Territoriales de Acceso a la Justicia) que no es más que presencia de las fiscalías en los barrios populares. Entonces sería bueno tener toda la estructura del Poder Judicial a lo largo del país, en barrios vulnerables. También sería muy bueno pensar en una modificación del perfil de los magistrados y magistradas, que se pueda evaluar un perfil real de cómo es la persona, porque, qué se mide en los concursos, los antecedentes laborales y académicos nada más, y si bien las organizaciones sociales pueden presentar quejas ante un candidato a magistrado, no hay una radiografía de ver si ese candidato o candidata es buen vecino. Su compromiso social, su compromiso con los derechos humanos. Candidatos con perfiles no liberales van a producir seguro un compromiso distinto de los futuros magistrados que si se elige uno con perfil liberal.

Los movimientos feministas plantean la necesidad de una reforma judicial feminista, ¿qué opina al respecto?

Hay un problema serio que va más allá del feminismo que es cómo logras, en una sociedad en la que durante muchos años se fueron instalando patrones de discriminación, de indiferencia y de exclusión de la mujer en muchísimos aspectos y que tiene una creciente violencia de género, realmente una igualdad. Cuando hablamos de un Poder Judicial con perspectiva de género, debe ser un poder judicial donde los derechos sociales, políticos y económicos deben ser participados por la ciudadanía en su plenitud. Por eso es muy importante una reforma feminista del poder judicial y tiene que ser así porque así como decimos que el liberalismo nunca hace derramar la copa, lo mismo pasa en los otros planos de desigualdad y sometimiento.

La relación de sometimiento entre varón, mujer y disidencias fue tal, que no lográs igualdad dejando que el tiempo pase y las cosas se vayan acomodando, lo lográs con una decisión que permita mayor igualdad. Y además necesitamos un Poder Judicial especializado en temas de violencia y feminicidios que estructure un andamiaje judicial especializado en cuestiones de género. Hay algo que yo digo hace muchos años, en materia económica y social hay distintas formas de conseguir la igualdad, que es a través de lo impositivo que se traduzcan en leyes y actos del poder ejecutivo, lo mismo ocurre con la cuestión de género. Y entonces para lograr la igualdad y combatir la violencia, vos lo lográs con una atención especializada y con protagonismo de la mujer desde el punto de vista institucional. Pero esto no significa que la cuestión de género sea un compartimiento estanco, sino que es algo transversal a cualquier temática. Alejandra Gils Carbó cuando fue procuradora creó varias unidades temáticas y una de ellas fue UFEM (Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres). Sería bueno un fuero especializado que englobe todo con una visión interdisciplinaria.

¿Qué opina de los cambios que se plantean en el sistema acusatorio?

Yo como no tengo función penal tengo más libertad para opinar y apoyo todo el concepto sobre el sistema acusatorio. Tenemos esperanzas que con el ministro Soria se le ponga energía a esto, que ayudaría mucho a que se diligencie el proceso, porque es muy importante que la justicia sea oportuna. Hay que ver el derecho penal desde la víctima, la víctima no puede estar esperando veinte años un juicio oral. Por eso es importante que el Ministerio Público juegue un rol pro activo protagónico y que avancemos.

Ya ha pasado casi un año y medio desde la asunción de Alberto Fernández, ¿qué opinión le merece la política judicial del gobierno, qué piensa de Losardo y qué expectativas le genera Soria?

Creo que es positiva porque Alberto desde el primer día habló de tener un Poder Judicial independiente, imparcial en el que la AFI no tenga intervención alguna en la investigación de las causas. Bajó una línea muy importante de acción política. En mi caso fue visto como un mensaje muy bueno. Es cierto que a algunos les disgusta esta visión, pero ellos sabrán porque les disgusta.

Con respecto a Losardo yo soy fiscal y trato de no hacer una apreciación política, pero creo que fue una muy buena ministra que cumplió un rol en un momento dado y después el presidente entendió que tiene que ser otro el ministro. Tengo una gran expectativa con Martín Soria, comparto sus pasos, sus expresiones, sus movimientos y el interés en que la sociedad vea un Poder Judicial al servicio del pueblo. Por eso es importante saber no qué le paso al Poder Judicial sino qué le hicieron a este poder, que genera este presente que claramente no es el mejor y no es lo que la sociedad necesita.

Para terminar, ¿qué opina del debate que se da sobre la Corte Suprema de Justicia, su conformación y su accionar?

Lo que le pasó a la Corte es que se fue desdibujando durante muchos años el papel en la República Argentina. A mí me parece que la Corte tiene que tener ministros con visión de Estado y con un compromiso con el pueblo y con la república. No necesariamente tiene que ser un gran académico, tiene que ser un estadista. Además, tiene que haber representación de mujeres, actualmente hay una sola y esto no es saludable. Además, tiene que haber más ministros de la Corte, porque como señalé al principio, el Poder Judicial tiene que ser representativo y para que sea representativo es bueno que la Corte, que es la última instancia y es la que dice el derecho, sea más representativa. Por eso cinco personas es poco y es poco porque con tres votos se puede decidir una cuestión.

Por ejemplo, pensemos el recurso que presentó Larreta por la presencialidad, más allá de que yo creo que la Corte no es competente en este caso. Supongamos que le hacen lugar o que le deniegan por tres votos, es muy poco para un tema tan importante. Entonces yo creo que aumentar la composición aumenta la legitimidad de la decisión. Además, hay que trabajar en reformar, algo que la Corte usó mucho y que me parece arbitrario e inconstitucional que es lo que se llama la famosa plancha del 280, que es un artículo del Código Procesal 280 y que la Corte usa para decidir qué es lo que abre o deniega sin ninguna argumentación. La Corte tiene que argumentar sus fallos, más allá de lo que le interese o no.

Por lo tanto, es fundamental que el número de la Corte sea representativo y con la posibilidad de una intervención interdisciplinaria. Y además paralelo a los ministros de la Corte, debiera haber personas con algún grado de funcionalidad y relevancia que le den una mirada interdisciplinaria a la actuación de la Corte.

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