Géneros

Ley Diana Sacayán-Lohana Berkins: el derecho al proyecto de vida

La madrugada del 11 de junio de 2021 será recordada como aquella noche en la que una media sanción abrió la posibilidad de ejercer el legítimo derecho a tener un proyecto de vida. Esa madrugada, la Cámara de Diputadxs aprobó la Ley de Cupo Laboral Travesti-Trans Diana Sacayán-Lohana Berkins (y yo le agregaría “no binarie” al título de la misma).

Nada de todo esto es casual, sino que comporta una doble lectura: la lucha incansable e histórica de nuestro colectivo, que encuentra en las figuras de Lohana y Diana dos pilares fundamentales, y la voluntad política de un gobierno que nos pone en agenda, del mismo modo que ha puesto en agenda diversas políticas de género.

La Ley de Cupo Laboral Travesti/Trans/No Binarie representa un avance en materia de Derechos Humanos. El trabajo es un Derecho Humano y, también, un Derecho Constitucional: “Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamentan su ejercicio; a saber: de trabajar (…)”, dice el Artículo 14 de nuestra Carta Magna. Sin embargo, este derecho pareció haberse regido bajo el paradigma cisexista, en la medida en que la dificultad para acceder a un trabajo formal, para las personas trans, travestis y no binaries es moneda corriente. E incluso, la dificultad para mantener el trabajo si une, una, uno inicia la transición una vez dentro es prueba fehaciente de que, evidentemente, los derechos parecieran haberse establecido para un segmento de la población. En otros casos, las luchas colectivas y la militancia son la herramienta para que el Estado salga de la ceguera institucional en la que muchas veces estuvo.

Hoy, nuevamente, nos vuelven a ver. Ya nos habían visto en 2010, con la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario y en 2012, especialmente, con la Ley de Identidad de Género. Y, otra vez, ha sido un gobierno de corte popular el que nos acompaña, dato no menor si hacemos el ejercicio de observar la situación geopolítica a nivel regional: las tensiones entre el giro ultraderechista y conservador y los distintos movimientos de reivindicaciones sociales, encabezados principalmente por las juventudes latinoamericanas, permite entender la importancia de este hito no solo a nivel nacional sino a nivel latinoamericano y mundial.

Estamos asistiendo a momentos de profundos cambios económicos, en los que la biopolítica y el fármacopoder cobran protagonismo. Y nuestra población trans, travesti y no binarie, históricamente atravesada por ambos factores es tenida en cuenta, es escuchada en sus reclamos. Proyectar la posibilidad de superar la expectativa de vida de 40 años, poder acceder a las hormonas libremente, tener un trabajo registrado es, también, garantizar el derecho a una vida plena, a una vida vivible.

El debate no termina aquí. Entrar a un empleo formal es el puntapié inicial para poder acceder a otros derechos básicos: una vivienda, una formación pedagógica que incluya el ingreso, la permanencia y el egreso de las personas trans, travestis y no binaries de los estratos académicos superiores. Porque, no nos olvidemos, la Educación también es un Derecho Humano.

Veo, a mi alrededor, que las personas trans, travestis y no binaries seguimos siendo minoría adentro de las aulas universitarias, en los claustros y en los lugares de toma de decisiones. Y esta también es una deuda histórica para con nosotres, nosotras y nosotros. Las personas no binarias, trans y travestis tenemos el derecho a graduarnos, a posgraduarnos, a desarrollar investigaciones académicas, a tener una beca doctoral y posdoctoral. Esto también es parte del derecho a imaginar un proyecto de vida.

Trabajo y educación para todes, todas y todos: una reparación histórica y una apuesta al futuro, a las juventudes que vendrán. La madrugada del 11 de junio se dio un paso fundamental para que las personas trans, travestis y no binaries tengamos garantizado un Derecho Humano más: el de trabajar.

Sasa Testa
Author Details
Es doctorandx en Ciencias Sociales (UBA) y becarix de CLACSO para la realización del Diploma Superior en Formación Política. Es Magister en Estudios y Políticas de Género. Tiene una Especialización Superior en Conducción de las Instituciones Educativas y otra en Profesorx Tutorx (JVG). Es Profesorx de Castellano, Literatura y Latín (JVG). Coordina el Área Diversidades del Centro Metropolitano de Estudios Sociales (CEMES) y es miembrx de la Fundación Igualdad. Es activista trans no binarie. SaSa Testa Mg. en Estudios y Políticas de Género (UNTREF) Esp. Sup. en Cond. de las Inst. Educ. (JVG) Esp. Sup. en Prof. Tutorx (JVG) Prof. Cast., Lit. y Latín (JVG)

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